Ford GT40 Mk II
Nacido con un propósito nítido, ganarle a Ferrari en Le Mans. El GT40 Mk II fue la respuesta americana a un dominio europeo. Perfil bajísimo, morro afilado y proporciones pensadas para cortar el aire: menos pose, más función, todo al servicio de la resistencia y la velocidad constante.
Debajo, un V8 de gran cilindrada entregaba empuje sostenido, confiable y brutal. No buscaba halagos: era una herramienta de carreras hecha para soportar turnos interminables, cambios de clima y noches enteras a fondo. Frenos, refrigeración, relaciones de caja: todo optimizado para 24 horas de castigo sin pestañear.
En 1966, el Mk II selló su leyenda con el 1-2-3 en Le Mans y cambió el equilibrio de poder en la resistencia. No fue suerte: fue ingeniería meticulosa, pruebas incansables y un enfoque obsesivo en cada detalle para que el auto siguiera siendo rápido cuando todos los demás empezaban a aflojar.
Esta obra rinde homenaje a ese mito: proporciones bajas, nervio competitivo y autoridad en cada plano. Un tributo para quienes entienden que algunos autos no son solo autos, son leyenda.



